De residuos urbanos a energía, biometano y biofertilizantes: el modelo SITGER-FORSU propone una nueva manera de gestionar la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos.
La gestión de los residuos orgánicos representa uno de los grandes desafíos para municipios y ciudades. Frente al agotamiento de la vida útil de los rellenos sanitarios y la necesidad de avanzar hacia modelos de descarbonización, REMOX Energy, a través de su programa SITGER-FORSU, plantea una alternativa basada en la valorización de los residuos y los principios de la economía circular.
El proyecto contempla una planta con capacidad para procesar 60 toneladas diarias de residuos orgánicos, equivalentes a aproximadamente 19.980 toneladas al año. En lugar de terminar su ciclo en un relleno sanitario, esta materia orgánica puede convertirse en nuevos recursos: biometano vehicular, energía limpia, compost y biofertilizantes.
Una solución que combina tecnología e inclusión social
El modelo SITGER-FORSU no se concentra únicamente en el componente tecnológico. Uno de sus elementos fundamentales es la articulación entre municipio, industria y Organizaciones de Recicladores de Oficio (ORO).
La recolección selectiva y la logística de abastecimiento se integran al sistema mediante rutas especializadas y una flota de vehículos livianos y medianos, permitiendo establecer trazabilidad desde el punto de generación hasta la planta de valorización.
De esta manera, la infraestructura circular incorpora también una dimensión social: los residuos se convierten en materia prima dentro de un sistema organizado de aprovechamiento.
¿Cómo funciona SITGER-FORSU?
El proceso comienza en el lugar donde se generan los residuos. Cocinas, restaurantes, podas, agroindustrias y otros generadores pueden separar la fracción orgánica para incorporarla a rutas selectivas.
Posteriormente, el material pasa por diferentes etapas:
1. Recolección selectiva y trazabilidad
Los residuos orgánicos son separados en la fuente y transportados mediante rutas especializadas.
2. Pretratamiento mecánico
La biomasa es clasificada, triturada y homogenizada para ajustar sus condiciones y obtener una mezcla adecuada para la codigestión.
3. Digestión anaerobia termofílica
En reactores sellados y sin oxígeno, microorganismos descomponen la materia orgánica y producen biogás de manera continua.
4. Purificación o upgrading
El biogás es sometido a un proceso de limpieza y concentración que permite separar el CO₂ y elevar la concentración de metano hasta aproximadamente el 95 %, obteniendo biometano comercial.
5. Aprovechamiento del digestato
Los materiales sólidos remanentes, ricos en nutrientes, pueden estabilizarse para producir compost y biofertilizantes destinados al aprovechamiento agrícola.
Un proyecto con impactos ambientales medibles
De acuerdo con las proyecciones del proyecto, el complejo podría producir anualmente más de 1,2 millones de Nm³ de biometano comercial y alrededor de 8.811 toneladas de compost.
Además, se proyecta desviar de los botaderos el 98 % de la materia orgánica recibida y evitar la emisión de más de 27.400 toneladas de CO₂ equivalente al año.
Estos resultados muestran cómo la valorización de residuos puede transformar un problema ambiental en una fuente de recursos energéticos y agrícolas.
Economía circular: convertir un costo en una oportunidad
SITGER-FORSU plantea un modelo en el que los residuos dejan de ser considerados únicamente como un costo de disposición y pasan a formar parte de una cadena de generación de valor.
El sistema contempla diferentes fuentes potenciales de aprovechamiento económico, entre ellas la comercialización de energía y biometano, biofertilizantes, tarifas de tratamiento, ahorro energético y créditos de carbono.
Para municipios medianos y ciudades intermedias, el modelo también plantea una alternativa modular, con capacidades que pueden adaptarse entre 20 y 60 toneladas diarias, sin depender necesariamente de grandes infraestructuras centralizadas.
La posibilidad de integrar residuos urbanos con residuos agrícolas locales también abre oportunidades de articulación con actividades como frigoríficos, explotaciones porcícolas, podas y trapiches.
Una oportunidad para grandes generadores
Hoteles, restaurantes, plazas, colegios y universidades generan diariamente cantidades importantes de residuos orgánicos que pueden incorporarse a esquemas de valorización.
En estos sectores, SITGER-FORSU puede encontrar aplicaciones relacionadas con el aprovechamiento de residuos de cocina, podas y mantenimiento de zonas verdes, así como con estrategias de ahorro energético, reducción de residuos enviados a disposición final y aprovechamiento de biofertilizantes.
La siguiente tabla resume algunas de estas posibilidades:
Hacia una nueva generación de infraestructura ambiental
La propuesta de REMOX parte de una idea fundamental: los residuos orgánicos no necesariamente representan el final de una cadena, sino el comienzo de otra.
Al integrar recolección selectiva, tecnología de digestión anaerobia, producción de biometano, aprovechamiento agrícola e inclusión de organizaciones de recicladores, SITGER-FORSU plantea un modelo de infraestructura circular capaz de conectar la gestión de residuos con la transición energética y el aprovechamiento de recursos.
La transformación de residuos en energía y productos útiles representa así una oportunidad para avanzar hacia sistemas urbanos más eficientes, trazables y orientados al aprovechamiento.
REMOX Energy continúa impulsando soluciones que buscan transformar los desafíos de la gestión de residuos en oportunidades para la energía limpia y la economía circular.












